Con más de 20.000 habitantes, Ancud, es la primera ciudad de Chiloé, que acoge a quienes visitan este archipiélago.

Chiloé fue conquistada por los españoles en el año 1567, y adquirió una gran importancia estratégica para las autoridades coloniales de España, debido a la rebelión mapuche del año 1598 que despobló las ciudades del sur de Chile.

El gobernador español Carlos de Berenguer y Renaud, recibió la orden de fortificar el norte de la isla, fundando en el año 1768 la Villa y Fuerte Real de San Carlos de Chiloé- la actual ciudad de Ancud- que cumplió funciones de fortaleza para resguardar el tráfico marítimo desde El Callao en Perú hasta el Cabo de Hornos como de corsarios y piratas, constituyéndose como la capital política, militar y el principal puerto de Chiloé, defendido por un sistema de fortificaciones.

Los fuertes de Punta Chaicura, San Miguel de Ahui o Agüi, Balcacura, Poquillihue, El Muelle, Campo Santo, La Corona y San Antonio, algunos posibles de visitar actualmente, conformaron las defensas más importantes de la época para Ancud, sumados a las fortificaciones existentes en Corral y la costa de Valdivia.

La ciudad fue la base para la formación de los ejércitos de la corona en la guerra por la independencia de Chile.

Durante el siglo XIX la ciudad se caracterizó por una activa vida comercial como consecuencia del intenso comercio marítimo, el cual decayó con la apertura del canal de Panamá. A fines del siglo XIX se establecieron colonos europeos en sectores cercanos a Ancud, como Huillinco, Pumanzano y Huicha. Actualmente las principales actividades económicas son la pesca artesanal, la pequeña agricultura, la madera, el cultivo de ostras y salmones.

Durante el siglo XIX la ciudad se caracterizó por una activa vida comercial como consecuencia del intenso comercio marítimo, el cual decayó con la apertura del canal de Panamá. A fines del siglo XIX se establecieron colonos europeos en sectores cercanos a Ancud, como Huillinco, Pumanzano y Huicha. Actualmente las principales actividades económicas son la pesca artesanal, la pequeña agricultura, la madera, el cultivo de ostras y salmones.

El patrimonio cultural de la comuna está muy vinculado al existente en todo el archipiélago de Chiloé; con una riqueza folclórica y cultural derivada tanto de su aislamiento como del sincretismo entre las creencias indígena y española.

Entre los lugares más destacados para visitar se encuentran el Museo Regional de Ancud (donde está la réplica de la Goleta Ancud), Fuerte San Antonio, Fuerte Ahui, Catedral de Ancud, Centro de Visitantes de la Fundación Amigos de las Iglesias de Chiloé en el ex Convento Inmaculada Concepción.

Adicionalmente es posible recorrer distintas zonas rurales en la comuna con singulares atractivos, donde existe una oferta de servicios rurales para acoger a sus visitantes como Guapilacuy, Calle, Puñihuil, Pumillahue, Chepu, San Antonio o Koñimo.