Considerado el corazón del archipiélago, capital de la provincia y eje administrativo, Castro, es una ciudad en continuo crecimiento.

Castro fue fundada en 1567 por Martín Ruiz de Gamboa, quien la bautizo como Santiago de Castro en honor al apóstol Santiago y al Virrey interino de Perú. Es la tercera ciudad más antigua de Chile y está emplazada al borde de una ensenada por el lado occidental del Río Gamboa. Conserva aún en sus calles los aires chilotes expresados en las casas de tejuelas, los múltiples colores de las fachadas de sus casas, las calles cortas y sinuosas, y sus famosos palafitos - Gamboa y los de Pedro Montt.

En la plaza principal, se imponente la Iglesia san Francisco, Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, que junto a las iglesias de Nercón y Rilán son parte de las 16 iglesias Patrimonio de la Humanidad.

Castro posee conexión por mar, tierra y aire a distintos puntos del archipiélago, como hacia Aysén, Pto. Montt, Santiago y Chaitén. En el entorno de Castro, esta la península de Rilán, famoso por sus playas como Quento, Tongoy y Yutuy.

Desde el puerto de Castro, es posible navegar hacia las Islas chelín y Quehui, que son islas con muy poca población, con paisajes típicos chilotes y donde la población vive de la pequeña agricultura y el mar. En Chelín se ubica la iglesia Señora del Rosario, Patrimonio de la Humanidad. El poblado posee un cementerio con casa de madera, un mirador y un astillero, y se piensa que su nombre, que significa pueblo pequeño, deriva de la lengua de los chonos.

También sus costas y penínsulas son hogar de una multitud de aves, por la presencia de humedales como Putemun, Castro, Nercón, Rilán, Pullao, lugares ideales para la observación de aves endémicas y migratorias como el zarapito de pico recto, zarapito trinador, flamenco chileno, cisne de cuello negro, rayador americano , el chorlito chileno, entre muchas otras.

En la península de Rilán, existe una oferta de servicios de turismo rural, que brinda a quienes deseen conocer esta parte de la isla, alojamiento en hospedaje rural y cabañas, gastronomía tradicional de la zona y actividades diarias como labores de campo, navegaciones, caminatas y visita a las iglesias Patrimonio de la Humanidad en hermosos entornos y cercano a atractivos turísticos.