Según versiones de antiguos pobladores, la historia del poblado comenzó en el año 1912, cuando la familia de Don Ceferino Moraga, originaria de la Isla Grande de Chiloé, se instaló en el sector El Límite, cerca de la actual Aduana y Paso Fronterizo, quienes ingresaron a la zona desde Argentina.

Entre los años 1919 y 1920, llegan otras familias, también provenientes de Argentina, como la de Don Juan de la Rosa Baeza, Calixto Vega, Eulogio Espinoza, Miguel Toro, Froilán Gélvez, Domingo Chacano, Isaías Sepúlveda, Natalio Baeza, Pedro Juan Pezo, Evaristo Almarza, Alfredo Cid, entre otros, quienes comienzan a colonizar y a poblar estas inhóspitas tierras, aventurándose hacia valles cordilleranos y despejando nuevos campos en El Espolón, Las Escalas, Río Azul, Lonconao, entre otros. El lugar se denominaría posteriormente Futaleufú, palabra indígena, que significa Río Grande o Grandes Aguas, fundándose oficialmente en el año 1929.

Este proceso de colonización, sumado al permanente y único contacto de estas familias con los poblados limítrofes de Argentina desde los primeros años de colonización, influyó en las costumbres, tradiciones y vocabulario de la población, conformando la “cultura gaucha” de los chilenos de esta parte del país.

En la actualidad esta influencia ha permanecido, debido al intercambio comercial, conectividad terrestre de la Provincia de Palena con Argentina y lazos familiares que persisten entre ambos países. Mientras se transita por la carretera austral, es frecuente ver en los campos, en las fiestas costumbristas, rodeos, jineteadas o en el diario vivir, a estos gauchos chilenos andando a caballo o mateando mientras conversan con sus vecinos, vestidos con boinas con pañuelo al cuello, bombachas, pierneras y fajas de lana tejida a telar sobre el cinturón.

Entre las principales actividades turísticas de esta zona de la Provincia de Palena, están el rafting y el kayak en el Río Futaleufú, dada las excelentes condiciones que presenta el río para la práctica de estos deportes, clasificado entre los tres mejores ríos del mundo por expertos.

Si bien el rafting sigue siendo el mayor atractivo, es posible disfrutar de otras variadas alternativas recreativas al aire libre, tales como pesca deportiva en lagos y ríos, cabalgatas y caminatas por distintos senderos, bicicleta de montaña, floating y canotaje en el río Espolón, canyoning en quebradas y cañones, seakayak en los diversos lagos, montañismo y observación de flora y fauna.

Aledaño al pueblo, y por los valles cordilleranos, es posible acceder a una interesante oferta de servicios de turismo rural, que permite conocer lugares distintos, desconectarse, disfrutar de la mejor gastronomía típica y realizar actividades como cabalgatas, caminatas, avistamiento de cóndores, observación de flora y fauna, pesca deportiva, navegaciones y paseos, como sumergirse en labores de campo, conocer y participar en la artesanía local en cuero y lana, entre otras actividades.